miércoles, 3 de diciembre de 2008

New York. Central Park 2.





New York. Central Park.







Guau! Una semana desde la última entrada. Adrián se está volviendo vago y ya casi no escribe en el blog... O a lo mejor es que, para variar, anduvo por ahí de viaje.

Pues sí. Como en toda visita a los USA que se precie, incluí Nueva York en mi lista. La dejé para el final de mi semestre; dicen que lo mejor siempre viene al final, y acertaron.

Nueva York es, simplemente, impresionante. Los edificios gigantescos nunca se acaban, opulencia por doquier, tiendas de toooooodo lo que te puedas imaginar y más, turistas a patadas, gente de todo el mundo, color, música, espectáculos en la calle, ritmo frenético... eso es Nueva York.

Y en el centro de Manhattan, un parque inmenso. A veces bosque, a veces prado... Central Park.

lunes, 24 de noviembre de 2008

Otoño en North Carolina






Como ya he puesto en otra entrada, el tiempo por aquí está loco. Estamos ya a finales de noviembre, y lo normal es que no haga frío. He dicho lo normal, porque de un día para otro la temperatura puede caer en picado para empezar a nevar por la noche. Te levantas, te pones una sudadera, sales a la calle y ves nieve, y piensas: "¿pero qué coj*** pasó aquí?". Así que decides volver a por algo más de abrigo. Pero como diría Sabina: "Ya no era ayer, sino mañana...". Así que a eso de las 12 del mediodía vuelve a hacer calor, vuelves a estar cómodo en camiseta, y te sientes un imbécil por andar cargando con bufanda, guantes, cazadora y sudadera.

Si es que como me dijo un fulano que se llama Steve el otro día: "¿Sabes lo que decía mi padre? Decía: ¿no te gusta el tiempo aquí? Espera un par de días, te va a encantar seguro".

Eche o que hai.

martes, 18 de noviembre de 2008

Phoenix







Hace ya un tiempo que no escribo por aquí. Razón: me fui de viaje a Phoenix. ¿Que qué se me perdió a mi en Arizona? Pues la SHPE Conference 08, eso se me perdió.

Como ya puse en algún que otro post, SHPE es una asociación de ingenieros hispanos en la que yo estoy apuntado. Así que allá nos fuimos 17 estudiantes de ingeniería a Phoenix, todo pagado. Workshops para dar y tomar, feria de empleo, entrevistas de trabajo y conciertos de salsa y merengue por la noche en el hotel.

Y como uno sólo va a Arizona una vez en la vida, visita turística al desierto, al Oak Creek Canyon, a las míticas montañas rojas que salen en las películas, a ver cactus y a pasar calor. Y no voy a decir que la puesta de sol más impresionante que haya visto en mi vida, pero sí que una de las que más he disfrutado (no creo que vea muchas más puestas de sol por esa zona...). Montañas inertes a los lados, sin civilización en muchos kilómetros a la redonda, carreteras rectas que se pierden en el infinito, y el cielo increíblemente azul se vuelve de repente rojo en el horizonte, para dejarnos después en la oscuridad más absoluta.

Porque cualquiera se puede imaginar en Nueva York o Washington. Pero si hace un año me hubiesen dicho que iba a pasar un día en el desierto de Arizona...

Las vueltas que da la vida.

domingo, 9 de noviembre de 2008

Porque estuve dando mil vueltas...

No tengo mucho que decir. La vida transcurre tranquilamente a este lado del Atlántico. El otoño no da llegado, el tiempo está loco. Unos días hace frío, otros un calor terrible. Estamos a 9 de noviembre y llevo todo el día en camiseta...

Y me acabo de sentar, despues de un día entero dando vueltas. Y miré el calendario, y me di cuenta de que era 9 de noviembre. Casi hace tres meses que estoy aquí; a veces parece una eternidad, a veces parece que fue ayer. Así que he repasado lo que he hecho y lo que no he hecho, lo que me esperaba y lo que me he encontrado.

Cosas que he hecho:


  • Aprender a defenderme en inglés.
  • Conocer a mucha gente muy diferente.
  • Amigos.
  • Jugar (y perder) al baloncesto contra los negros.
  • Jugar (y ganar) al fútbol contra los negros.
  • Comer más veces en McDonalds que en toda mi vida.
  • Ir a un Drive Thru (esto que vas con el coche, dices "quiero una hamburguesa con tal y cual" y la recoges en el coche).
  • Leer artículos periodísticos de Chuck Norris.
  • Ver un partido de fútbol americano (uno y no más, gracias).
  • Ir a un mitin de Obama.
  • Vivir en directo cómo ganó las elecciones.
  • Dar clases de castellano a cambio de clases de inglés.
  • Viajar a Atlanta, Washington DC y a las montañas de North Carolina.
  • Hacer reir a las camareras en la cafetería porque los domingos hay que escoger entre desayuno y comida (le llaman brunch="breakfast+lunch"), y dado que a mí no me entra en la cabeza eso de saltarse una de ellas, como la comida y el desayuno al mismo tiempo (para que se note de donde soy, que carallo!).
  • Escuchar las canciones de mi Ipod miles de veces porque no me traje suficiente música como para aguantar 4 meses (esto no me vuelve a pasar).
  • Conocer al mejor tutor de Proyecto de Fin de Carrera del mundo mundial.
  • Conducir un coche automático.
  • Gastar bromas telefónicas en inglés (también llamadas prank phone calls).
  • Explicar que soy bilingüe y cómo es el gallego a todo el que quiera escucharme.
  • Conocer los 3 clubs y 4 bares que hay por aquí cerca como la palma de mi mano.
  • Defender al negro más grande del equipo contrario y meterle tal cantidad de hachazos que se tuvo que cambiar de banda.
  • Chocar frontalmente con otro negro en el mismo partido y casi romperme la nariz jaja.
  • Viajar en el maletero de una furgoneta (es legal).


Cosas que no he hecho:


  • Ir a una fiesta americana como en las películas. Primero porque en esta universidad están prohibidas, y segundo porque explicaron que tampoco son para tanto, por lo menos las que hay en las universidades de por aquí cerca.
  • Sacarme una foto con las animadoras. Nunca me acuerdo de ir hasta el estadio de fútbol a ver si las encuentro jaja.
  • Engordar 20 kilos y no caber por las puertas.
  • Volverme negro.
  • Escuchar hip-hop voluntariamente.
  • Ver una pistola.
  • Empezar a pensar que esto es mejor que Galicia. No hay como salir de casa para ver las cosas con perspectiva. Pese a todo, no sabeis lo bien que vivimos.





Cualquier día empiezo a importar Estrella Galicia y licor café, y monto una churrasquería. Y como me toquen mucho las narices, caldo a 5 dólares la taza, para llevar. Me estoy imaginando a la abuela Maruja vendiendo empanada en Manhattan como la señora del anuncio de Gadis. No hay vendedor de perritos a la altura. Non oh!

Aunque pensándolo bien, no sé yo si se lo merecen. Bueno, algun@ sí =). Pero esa ya es otra historia.

miércoles, 5 de noviembre de 2008

Obama

Acabo de ver Historia. Eran sobre las 10:30 pm en Greensboro (4:30 am en España) y acababa de ducharme. Un vistazo a la televisión y una llamada telefónica me confirmaron lo que estaba a punto de suceder: en un intervalo no muy grande de tiempo se podría elegir al presidente de los Estados Unidos. Así que me marché al Student Union con Karine, donde tenían un par de pantallas gigantes (dejémoslo en grandes), a esperar por lo mejor que podía pasar.

270, ése era el número. La ventaja de Obama era muuuy considerable, pero aún no estaba todo dicho. Algunos estados en los que no se había terminado el recuento de votos mostraban resultados ajustados, que podrían inclinar la balanza hacia cualquier lado. Pero la balanza se volvió azul, y Obama superó los 270 "electoral votes" que necesitaba para ser presidente.

Y yo estaba allí, viéndolo. Yo estaba en North Carolina el día en el que el país más poderoso del mundo veía cómo por primera vez un afroamericano (aunque realmente es mixto) subía al poder. Eran las 11 pm en Greensboro, 4 de Noviembre del año 2008 y yo estaba rodeado de afroamericanos que de repente enloquecieron al ver cómo después de tanto tiempo alguien como ellos (porque no olvidemos que la comunidad afroamericana tiene una grandísima conciencia de grupo) se convertía en el hombre más poderoso del mundo.

Yo estaba allí, yo lo viví en directo, y yo nunca lo olvidaré.




martes, 28 de octubre de 2008

Ondularse el pelo







Os podeis imaginar que los afroamericanos llevan en su mayoría el pelo muuuuy corto (aunque también los hay con rastas, no os vayais a creer). Pero llevar el pelo rapado no implica no peinarlo (yo que hace así como 10 años que no cojo un peine...).

Así que os presento a continuación todo lo que necesitas para arreglarte en caso que seas un negro de los Estados Unidos: en primer lugar, debes echarte todos los días el potingue Spin´n Waves para que se te ondule el pelo, y cepillarlo mucho, mucho, mucho. Luego, cada 2 o 3 días, echarte Scurl texturizer, que supuestamente también define las ondulaciones del pelo, y seguir cepillando una y otra vez. Y una vez hecho esto, te pones en la cabeza un du-rag (una especie de pañoleta) que aún te va a ayudar más a tener "waves" en el pelo.

El resultado salta a la vista!! De paso os presento a Aaron o AJ (que sale conmigo en la foto) y a Marceil. AJ es uno de mis compañeros de habitación, y el que me explicó todo el proceso y me dejó sacarle fotos para ponerlas en el blog. Un tipo majo este Aaron. Marceil no comparte habitación conmigo pero pasa más tiempo aquí casi que yo, siempre con Aaron, así que también le saqué una foto a su cabeza.

Y yo, por mucho potingue que me eché, no conseguí que se me ondulara el pelo y causar sensación entre las mulaaaaaaaaaaaatas. Eche o que hai.

lunes, 27 de octubre de 2008

All fall long

Lo que prometía ser un tranquilo y poco apasionante viaje a las montañas de North Carolina se ha convertido en el mejor o uno de los mejores fines de semana desde que estoy aquí. 3 furgonetas cargadas de gente (30 personas?) dispuestas a pasárselo bien, soportar el frío (y la eventual lluvia) y conocer gente de otras culturas.

Muchos nuevos amigos y muy buen rollo. Allegra conducía mientras sonaba All summer long (es la canción que se me quedó grabada del viaje, la que ameniza el vídeo de fotos), los brasileños no paraban de repetir una y otra vez el mismo chiste (y a las 10 veces de escucharlo, no sé por qué pero me empezó a hacer una gracia espantosa y yo también lo repetía jaja), se hizo de noche y llegamos al hostal. A la cama temprano y a las 7 en pie.

Y a caminar, a contemplar paisajes deslumbrantes bajo un frío de rayos, muchas risas y mucho cansancio.

Y por la noche música country y bailes regionales, buen ambiente y a lot of new friends con los que salir en los aburridos fines de semana de Greensboro.

Singing Sweet home Alabama all summer long...


viernes, 24 de octubre de 2008

Washington DC 3







Y en toda visita turística que se precie no puede faltar el paseo nocturno para tener otra perspectiva de aquello que te ha fascinado de día, de modo que Alex y yo nos marchamos con unas amigas inglesas que conocimos en el hostal. El resultado, las fotos aquí colgadas, y muchas más.

Y un frío considerable, pero mereció la pena =).

Washington DC 2








Bueno, bueno, bueno. Y yo que pensaba que las ciudades de Estados Unidos no tenían remedio. Yo que pensaba que la cultura de "coge-el-coche-para-todo" se extendía por todo el país. Yo que pensaba que no iba a encontrar una ciudad como Dios manda, con cosas para hacer, monumentos que ver, bares, pubs, cafeterías, teatros, cines, tiendas y museos a patadas. Yo, como tantas otras veces, me equivoqué.

Y es que Washington es una de esas ciudades en las que no quieres más que andar, andar y andar, llena de lugares míticos, esos que has visto miles de veces en las películas y en el telediario, y de repente, tú estás allí. Estás mirándole a los ojos a Franklin, estás sentado enfrente del World War II Memorial (la fuente que se ve ahí), ves a lo lejos el Capitolio mientras pasas al lado del Washington Monument (obelisco). O te imaginas que estás dando un discurso desde las escaleras del Lincoln Memorial ante una multitud que se extiende hasta la vista no puede alcanzar, emulando a grandes personajes de la historia, como Martin Luther King Jr. o Forrest Gump (ya sabéis, cuando Jenny se tira a la piscina esa que veis en la foto en la que salgo con los brazos abiertos para llegar hasta Forrest, que acaba de regresar de Vietnam). O te quedas boquiabierto ante la inmensa estación de trenes de Washington, que parece un aeropuerto internacional más que otra cosa. O te paseas por los jardines de la Casa Blanca porque los abrieron excepcionalmente en las fechas de tu visita (el inquilino dijo: "para lo que me queda en el convento...").

Y visto todo esto (que te puede tranquilamente llevar un día entero), Washington ofrece a quien lo visite una impresionante diversidad de museos: el Museo Aeroespacial, el Museo de Historia Natural, el Museo del Holocausto, la Galería Nacional, el Museo de los Indios Americanos, el Museo de los Espías y un largo etcétera. Y lo mejor, casi todos gratuítos y todos tan inmensos que te puede llevar un día entero visitar cada uno.

Y por si alguien a estas alturas se piensa que celebré mi cumpleaños culturizándome, Washington (grata sorpresa) dispone de un distrito entero con unos 100 bares/pubs/clubs/restaurantes en los que desfasar por la noche. Y para rematarla, el hostal en el que estuve alojado ofrecía un tour gratuíto por los clubs de la ciudad. Así que puedo decir que celebré mi cumpleaños en Washington con 30 nuevos amigos y amigas de tooooodas las partes del mundo. Perrea perrea jaja.

Tampoco estuvo tan mal. Vamos, que me lo pasé como un enano.

jueves, 23 de octubre de 2008

sábado, 18 de octubre de 2008

And there is a train...



Pues eso, que me voy a Washington DC en tren este sábado a las 4 de la mañana. Para los que no lo sepáis, nací un 18 de octubre allá por el año 1986, y como por España ahora mismo son las 4 de la madrugada, ya he recibido algunas felicitaciones.

Pero aquí aún tengo que esperar un par de horas hasta la medianoche, por lo que puedo decir que tengo 22 años en mi casa, y 21 a este lado del Atlántico. Mola un montón.

Muchas gracias a todos los que ya me habéis felicitado, y muchas gracias a los que me vais a felicitar.

No voy a publicar aquí en unos cuantos días (como mínimo hasta el martes que viene) debido al viaje que se me viene encima, así que si algun@ me manda una felicitación vía email, tuenti, facebook, comentario en blog o cualquier otra vía que requiera conexión a Internet, me imagino que no podré contestar hasta dentro de unos días.

Parece mentira, si parece que fue ayer cuando iba a las Encrobas, cuando comía en casa de la abuela después del colegio, cuando me metí a jugar a balonmano y fuimos a Viveiro al campeonato gallego, cuando decía que de mayor quería ser enchedoiro (puedo decir que ya lo he conseguido hace tiempo), cuando iba a Baroque los sábados y a Carral los domingos, cuando iba a un instituto de malotes, cuando hacíamos esas competiciones de "a ver quién come más churrasco", cuando me metí en Teleco, cuando empecé a vivir en mi segunda casa (Residencia Altamar en Vigo), cuando me despedí de familia y amigos.

Parece que fue ayer cuando Papá, Mamá y Raquel se quedaron mirando como yo me alejaba en el aeropuerto de Alvedro.

Un saludo de un veintidos-añero!

viernes, 17 de octubre de 2008

Atlanta 2







Porque una imagen vale más que mil palabras, y porque no me apetece mucho escribir (y dicho sea de paso, me voy a ver el nuevo capítulo de Heroes), hoy no voy a poner gran cosa aquí.

Sólo que Atlanta fue el lugar de nacimiento de aquel que tuvo un sueño acerca de una América en donde gentes de distinta raza pudiesen coexistir como iguales, y lugar en el que su tumba se encuentra. Que en Atlanta está la sede principal de la cadena CNN y que pasará a la historia como sede de las Olimpiadas del 96.

Y poco más. Muy grande, muchos rascacielos y mucho más movimiento que en la pequeñísima Greensboro.

Ala. Me voy a ver Heroes.

Atlanta 1.