miércoles, 8 de octubre de 2008

Save energy, live better

Hace casi dos meses que estoy aquí, y tengo un ligero recuerdo de mis primeras impresiones acerca de los Estados Unidos y la vida por la zona:


  1. No hay coches pequeños (ver un coche del tamaño de un Golf es difícil, y ya no digamos un Polito).
  2. Las casas están totalmente desperdigadas, las ciudades son enormes y no se puede ir caminando a ningún lado, porque todo está increíblemente disperso e increíblemente lejos.
  3. Los estudiantes americanos (y supongo que los americanos en general, dado el tamaño de sus coches) no tienen demasiado claro el término "ahorro", a no ser que hablemos de lo absolutamente evidente, a saber, el dinero que llevan en la cartera.


Como he dicho han pasado dos meses, y puedo confirmar todos y cada uno de los puntos anteriores (bajo el reducido punto de vista que me proporciona el vivir en una pequeña ciudad semi-sureña y en un campus sin demasiado contacto con la vida real).

Y es que, por ejemplo, lo habitual es encontrarme luces encendidas siempre y el agua corriendo mientras la gente se lava los dientes, y en la cafetería tirarse tremendas cantidades de comida porque los estudiantes simplemente cogen aquello que no van a ser capaces de comer, y lo dejan sin tan siquiera probarlo. Preguntando a otros estudiantes internacionales descubro que ellos también se han percatado de este tipo de comportamientos, y que lejos de ser actitudes aisladas, casualidades dadas por la elección de los individuos a observar, opinan que la actitud es extrapolable al estudiante americano en general (pese a lo odiosas que sean las generalizaciones).

Todo esto no sería tan llamativo para mí sino fuese porque estos comportamientos son tremendamente exagerados. Es decir, a todos nos suena que la gente malgaste la electricidad, el agua y la comida. Yo ya lo he visto, muchas veces, y lo he hecho en mayor o menor medida. Y sin embargo, aquí me ha llamado la atención.

Mucha gente me pregunta por el precio de la gasolina en España. Están preocupados. Y no deja de ser irónico cuando miro alrededor y no veo más que coches enormes por todas partes cuando no se necesitan, y la ciudad diseñada como si pretendiesen hundir a la industria del transporte público. Parece como si se acabasen de dar cuenta de que el petróleo se va a acabar un día de estos, y de que la palabra "ecología" viene en el diccionario. Supongo que este país no recuerda el tiempo en que se tuvo que preocupar por la escasez de materias primas y energía, ni está globalmente concienciado acerca de la importancia de la educación ecológica de sus futuros ciudadanos en los potenciales tiempos de crisis energética que llegarán si no se anula nuestra actual dependencia del petróleo.

Y no es que ni yo ni mi generación estemos especialmente concienciados acerca del ahorro de energía y de lo que se nos puede venir encima, pero esto es exagerado.

Así que hoy no pongo ninguna fotografía, que sacarlas gasta pilas xD.