lunes, 24 de noviembre de 2008

Otoño en North Carolina






Como ya he puesto en otra entrada, el tiempo por aquí está loco. Estamos ya a finales de noviembre, y lo normal es que no haga frío. He dicho lo normal, porque de un día para otro la temperatura puede caer en picado para empezar a nevar por la noche. Te levantas, te pones una sudadera, sales a la calle y ves nieve, y piensas: "¿pero qué coj*** pasó aquí?". Así que decides volver a por algo más de abrigo. Pero como diría Sabina: "Ya no era ayer, sino mañana...". Así que a eso de las 12 del mediodía vuelve a hacer calor, vuelves a estar cómodo en camiseta, y te sientes un imbécil por andar cargando con bufanda, guantes, cazadora y sudadera.

Si es que como me dijo un fulano que se llama Steve el otro día: "¿Sabes lo que decía mi padre? Decía: ¿no te gusta el tiempo aquí? Espera un par de días, te va a encantar seguro".

Eche o que hai.

martes, 18 de noviembre de 2008

Phoenix







Hace ya un tiempo que no escribo por aquí. Razón: me fui de viaje a Phoenix. ¿Que qué se me perdió a mi en Arizona? Pues la SHPE Conference 08, eso se me perdió.

Como ya puse en algún que otro post, SHPE es una asociación de ingenieros hispanos en la que yo estoy apuntado. Así que allá nos fuimos 17 estudiantes de ingeniería a Phoenix, todo pagado. Workshops para dar y tomar, feria de empleo, entrevistas de trabajo y conciertos de salsa y merengue por la noche en el hotel.

Y como uno sólo va a Arizona una vez en la vida, visita turística al desierto, al Oak Creek Canyon, a las míticas montañas rojas que salen en las películas, a ver cactus y a pasar calor. Y no voy a decir que la puesta de sol más impresionante que haya visto en mi vida, pero sí que una de las que más he disfrutado (no creo que vea muchas más puestas de sol por esa zona...). Montañas inertes a los lados, sin civilización en muchos kilómetros a la redonda, carreteras rectas que se pierden en el infinito, y el cielo increíblemente azul se vuelve de repente rojo en el horizonte, para dejarnos después en la oscuridad más absoluta.

Porque cualquiera se puede imaginar en Nueva York o Washington. Pero si hace un año me hubiesen dicho que iba a pasar un día en el desierto de Arizona...

Las vueltas que da la vida.

domingo, 9 de noviembre de 2008

Porque estuve dando mil vueltas...

No tengo mucho que decir. La vida transcurre tranquilamente a este lado del Atlántico. El otoño no da llegado, el tiempo está loco. Unos días hace frío, otros un calor terrible. Estamos a 9 de noviembre y llevo todo el día en camiseta...

Y me acabo de sentar, despues de un día entero dando vueltas. Y miré el calendario, y me di cuenta de que era 9 de noviembre. Casi hace tres meses que estoy aquí; a veces parece una eternidad, a veces parece que fue ayer. Así que he repasado lo que he hecho y lo que no he hecho, lo que me esperaba y lo que me he encontrado.

Cosas que he hecho:


  • Aprender a defenderme en inglés.
  • Conocer a mucha gente muy diferente.
  • Amigos.
  • Jugar (y perder) al baloncesto contra los negros.
  • Jugar (y ganar) al fútbol contra los negros.
  • Comer más veces en McDonalds que en toda mi vida.
  • Ir a un Drive Thru (esto que vas con el coche, dices "quiero una hamburguesa con tal y cual" y la recoges en el coche).
  • Leer artículos periodísticos de Chuck Norris.
  • Ver un partido de fútbol americano (uno y no más, gracias).
  • Ir a un mitin de Obama.
  • Vivir en directo cómo ganó las elecciones.
  • Dar clases de castellano a cambio de clases de inglés.
  • Viajar a Atlanta, Washington DC y a las montañas de North Carolina.
  • Hacer reir a las camareras en la cafetería porque los domingos hay que escoger entre desayuno y comida (le llaman brunch="breakfast+lunch"), y dado que a mí no me entra en la cabeza eso de saltarse una de ellas, como la comida y el desayuno al mismo tiempo (para que se note de donde soy, que carallo!).
  • Escuchar las canciones de mi Ipod miles de veces porque no me traje suficiente música como para aguantar 4 meses (esto no me vuelve a pasar).
  • Conocer al mejor tutor de Proyecto de Fin de Carrera del mundo mundial.
  • Conducir un coche automático.
  • Gastar bromas telefónicas en inglés (también llamadas prank phone calls).
  • Explicar que soy bilingüe y cómo es el gallego a todo el que quiera escucharme.
  • Conocer los 3 clubs y 4 bares que hay por aquí cerca como la palma de mi mano.
  • Defender al negro más grande del equipo contrario y meterle tal cantidad de hachazos que se tuvo que cambiar de banda.
  • Chocar frontalmente con otro negro en el mismo partido y casi romperme la nariz jaja.
  • Viajar en el maletero de una furgoneta (es legal).


Cosas que no he hecho:


  • Ir a una fiesta americana como en las películas. Primero porque en esta universidad están prohibidas, y segundo porque explicaron que tampoco son para tanto, por lo menos las que hay en las universidades de por aquí cerca.
  • Sacarme una foto con las animadoras. Nunca me acuerdo de ir hasta el estadio de fútbol a ver si las encuentro jaja.
  • Engordar 20 kilos y no caber por las puertas.
  • Volverme negro.
  • Escuchar hip-hop voluntariamente.
  • Ver una pistola.
  • Empezar a pensar que esto es mejor que Galicia. No hay como salir de casa para ver las cosas con perspectiva. Pese a todo, no sabeis lo bien que vivimos.





Cualquier día empiezo a importar Estrella Galicia y licor café, y monto una churrasquería. Y como me toquen mucho las narices, caldo a 5 dólares la taza, para llevar. Me estoy imaginando a la abuela Maruja vendiendo empanada en Manhattan como la señora del anuncio de Gadis. No hay vendedor de perritos a la altura. Non oh!

Aunque pensándolo bien, no sé yo si se lo merecen. Bueno, algun@ sí =). Pero esa ya es otra historia.

miércoles, 5 de noviembre de 2008

Obama

Acabo de ver Historia. Eran sobre las 10:30 pm en Greensboro (4:30 am en España) y acababa de ducharme. Un vistazo a la televisión y una llamada telefónica me confirmaron lo que estaba a punto de suceder: en un intervalo no muy grande de tiempo se podría elegir al presidente de los Estados Unidos. Así que me marché al Student Union con Karine, donde tenían un par de pantallas gigantes (dejémoslo en grandes), a esperar por lo mejor que podía pasar.

270, ése era el número. La ventaja de Obama era muuuy considerable, pero aún no estaba todo dicho. Algunos estados en los que no se había terminado el recuento de votos mostraban resultados ajustados, que podrían inclinar la balanza hacia cualquier lado. Pero la balanza se volvió azul, y Obama superó los 270 "electoral votes" que necesitaba para ser presidente.

Y yo estaba allí, viéndolo. Yo estaba en North Carolina el día en el que el país más poderoso del mundo veía cómo por primera vez un afroamericano (aunque realmente es mixto) subía al poder. Eran las 11 pm en Greensboro, 4 de Noviembre del año 2008 y yo estaba rodeado de afroamericanos que de repente enloquecieron al ver cómo después de tanto tiempo alguien como ellos (porque no olvidemos que la comunidad afroamericana tiene una grandísima conciencia de grupo) se convertía en el hombre más poderoso del mundo.

Yo estaba allí, yo lo viví en directo, y yo nunca lo olvidaré.