miércoles, 5 de noviembre de 2008

Obama

Acabo de ver Historia. Eran sobre las 10:30 pm en Greensboro (4:30 am en España) y acababa de ducharme. Un vistazo a la televisión y una llamada telefónica me confirmaron lo que estaba a punto de suceder: en un intervalo no muy grande de tiempo se podría elegir al presidente de los Estados Unidos. Así que me marché al Student Union con Karine, donde tenían un par de pantallas gigantes (dejémoslo en grandes), a esperar por lo mejor que podía pasar.

270, ése era el número. La ventaja de Obama era muuuy considerable, pero aún no estaba todo dicho. Algunos estados en los que no se había terminado el recuento de votos mostraban resultados ajustados, que podrían inclinar la balanza hacia cualquier lado. Pero la balanza se volvió azul, y Obama superó los 270 "electoral votes" que necesitaba para ser presidente.

Y yo estaba allí, viéndolo. Yo estaba en North Carolina el día en el que el país más poderoso del mundo veía cómo por primera vez un afroamericano (aunque realmente es mixto) subía al poder. Eran las 11 pm en Greensboro, 4 de Noviembre del año 2008 y yo estaba rodeado de afroamericanos que de repente enloquecieron al ver cómo después de tanto tiempo alguien como ellos (porque no olvidemos que la comunidad afroamericana tiene una grandísima conciencia de grupo) se convertía en el hombre más poderoso del mundo.

Yo estaba allí, yo lo viví en directo, y yo nunca lo olvidaré.




3 comentarios:

Anónimo dijo...

ESO ES HISTORIA. Se me pone la carne de gallina al saber que tú estás ahí.
Un beso MADRI

Anónimo dijo...

Xa ía sendo hora de que ocurrise. Por certo, o xoves foi o San Teleco. Deunos moita pena que non estiveses aquí, xa que este ano foi moi distinto, en troques de macro-botellón foi unha romería en toda regra, con pulpo, cocho e gaiteriños incluídos. Tamén estivo moi ben o Clube da Comedia. Para que o puideses ver todo, sacamos abundantes fotos. Podes ver boa parte delas na sección de fotografías do meu espazo. Xa che mandarei os videos.

David dijo...

Sí señor, qué maravilla haber estado ahí para vivirlo con intensidad. Yo me pasé la noche en vela siguiendo los resultados por internet, pero ojalá hubiera podido estar allí como tú para vivirlo en situación.

Un abrazo.